Temas y Reportajes 

Mientras tanto:
El presidente busca el mecanismo para una nueva constitución.
Evopoli, busca el punto.
RN, busca el puente.
PC, busca el diálogo
DC, busca no sé qué carajo....
Todos buscan y nadie encuentra...
Mientras los chilenos encuentran todo, menos el punto, el puente, el diálogo y no sé qué carajo....
Chile se destruye!!!

Chile está anclado en un mar agitado por un poder definido y que tiene por objetivo el control de la macro y microeconomía, entre tantas otras imposiciones que rigen las directrices del país. Es un constructo económico, tecnológico y financiero, este barco donde el timón está controlado por una minúscula cantidad de personas, representa el problema que enfrenta el gobierno a la inequidad de la sociedad chilena. Un gobierno que no empatiza con sus congéneres, esto se muestra en la pérdida de confianza y el caos asecha de manera descontrolada y anárquica.

Si imaginamos una pirámide, desde arriba hacia abajo, podemos ver como se compone esta figura de poder:

En primera línea, están los poderes económicos.

 

En segunda línea, los poderes de comunicación.

 

En tercera línea, las FF. AA. Y la justicia.

 

En cuarta línea, el poder político.

 

Desde allí se maneja al pueblo con toda la autoridad que rige hacia abajo.

 

Un presidente que ha dado señales de poca empatía con sus congéneres tratándolos siempre de vandalismo e incluso terrorismo como mérito a una sociedad subyugada por la clase política, es como ponerle bencina al fuego.

Dando un paquete de medidas que son las mismas que la campaña que lo llevó a la presidencia, sin ponerle ni sacarle ni una coma, cuando el pueblo, ese mar de gente pedía reformular una constitución entre otras medidas que veremos más adelante.

El presidente de la Republica tiene el poder soberano, con un congreso que construye y debate leyes constitucionales.

No llegan a acuerdos entre las bancadas de los congresistas, porque hay un “pero” en la carta magna “Constitución de la Republica” un tercio del congreso conforman la mayoría y tienen que estar en concordancia y de esa manera pueden darle el impulso a constituir una nueva constitución, de lo contrario no alcanzan los votos.

Es aquí, donde está anclado el barco, desde el año 1980. “Pero” también hay que tener en cuenta que ese anclaje lleva a no poder cambiar la constitución o carta magna de la Republica, ya que nunca da el tercio del congreso como mayoría, salvo que se llegue a un consenso entre bancadas, que en este caso en particular no llegan a acuerdos, porque las fuerzas políticas de derecha lo impiden. Ellos representan a las primeras tres líneas de la pirámide.

Han corrompido el sistema democrático recibiendo apoyo económico de las grandes empresas como, Soquimich y Penta, entre otras, entregando facturas de parte de los enroques de los parlamentarios, nominadas “Facturas ideológicamente falsas” para gestar sus campañas políticas y eso fue transversal en varios partidos políticos de derecha como de izquierda donde se incluye la nueva mayoría, salvo algunos éticos congresistas que no fueron coludidos, eso hay que destacarlo.

 

Para entender el problema de fondo de Chile y los chilenos. En primer lugar, invoco a Chile y su gobierno. Todo está anclado en la constitución, ese punto es radical a la hora de tomar decisiones para el Sr. Presidente, Sebastián Piñera, ya que se encuentra atado de pies y manos, porque de él depende cada paso a seguir y se encuentra en un punto crucial:

 

Un país en llamas, con un frente anárquico y acéfalo, con las FF.AA. en controversias con el mandatario y una depresión económica de alto riesgo en el fondo financiero, con un dólar en escalada, un desempleo que ya es considerable, una destrucción de alto impacto.

Me atrevo a decir: ¡¡¡Chile se destruye!!!

¿Por qué hice esta introducción?

El análisis y opinión desde mi particular punto de vista, me hace sentido lo siguiente: Uno, renuncia el presidente Sebastián Piñera. Dos, llama a una asamblea constituyente. Tres, corre el riesgo que las FF.AA. tomen el timón de este barco a la deriva, ya que el mandatario no cuenta con el apoyo de los de abajo, “El pueblo” ni los de arriba, “Los poderes económicos” con una aprobación de 2,8 % y los medios de comunicación no están informando todo el contenido por estar restringidos, de esa manera se produce el miedo y la incertidumbre propia del caos.

¿Qué pide el pueblo? Asamblea constituyente, bajar los sueldos parlamentarios y sus dietas, mejora de los salarios mínimos, jubilaciones básicas, no más AFP, educación gratuita de calidad, salud gratuita de calidad, inclusión social, y la lista suma y sigue. (Todo este petitorio no se logra de un plumazo)

Donde se topa, en la constitución, por eso comencé con “Mientras tanto” por qué: Porque nada garantiza que la renuncia al cargo del Sr. presidente de la Republica, se terminé el problema mediático anárquico que impera en el país. (Aunque esto según mi opinión podría calmar los ánimos)

No toma la decisión política de llamar al pueblo a una asamblea constituyente, porque no se lo permite la derecha ni los altos grupos económicos que se amparan ante la constitución y mantienen sus hegemonías.

Y tiene una fracturada relación con las FF.AA. que debilitan su poder en el mando institucional. Quiero recalcar, que cambiar la constitución, no garantiza tener un chile mejor. ¿Por qué? Porque si volvemos a la pirámide, nos encontramos con la figura que rige el desarrollo económico del país y eso juega un factor primordial, ya que ellos, pueden desabastecer e incluso llegar a bloquear el país en conjunto a EE.UU. de esta forma han derrocado a todos los países de Latinoamérica…

Mientras tanto, los presidentes de los partidos políticos se van en hablar mucho y decir nada, como bien lo explicaba Hipócrates. 

Intentan de un modo u otro seguir anclados en un modelo que se rompió, estalló la burbuja que por años pudieron mantener disfrazada de economía creciente en la región, con una macroeconomía poderosa y la promesa del chorreo que nunca fue, manteniendo una pobreza impuesta a costa de tarjetas de créditos de fácil acceso y con usureros intereses. Bajos costos de productos importados de China, haciéndole un tremendo daño a las empresas chilenas.

La peor dictadura, es la económica, subyuga al pueblo y lo condiciona al miedo, la desigualdad y su dignidad. Hay cuatro millones y medio de trabajadores activos en el DICOM, es decir en morosidad. Un alto porcentual de la población sobre endeuda y altos costos en los créditos hipotecarios, como así, en los arriendos, tanto comerciales como de viviendas, produciendo un alto costo de vida para las clases bajas y medias de la población.

Es un panorama oscuro, no veo una fácil salida a la problemática que hoy, después de casi 30 días, el pueblo chileno le exige al gobierno.

Es entendible que el Sr. presidente Don Sebastián Piñera, es uno de los coautores del régimen económico impuesto en la década de los 80, perteneciendo a los “Chicago Boys” visto así, hay una sola mirada que rige en el país y está en sus manos tomar el camino de la equidad del pueblo chileno por un Chile más justo.

 

Este barco está hoy en grandes dificultades, ya que la marea no se calma y siguen produciendo oleadas contundentes que desestabilizan la contingencia política del país.

Se tomar decisiones de hacer una nueva constitución entre los presidentes de partidos por el mero hecho de anticiparse al plebiscito que antepusieron los alcaldes de todas las municipalidades del Chile en común acuerdo. Eso produjo un repentino giro de estos y sin estar de acuerdo firmaron concluyendo que en abril del año 2020 se realizará la votación popular, para luego en octubre redactar la nueva constitución en octubre de ese mismo año.

Hay mucho que navegar en este mar de presiones y oleajes de alto contenido, espero que puedan levantar el ancla y el barco con todas sus vicisitudes pueda llegar a buen puerto, aunque dudo que el capitán no salga herido y maltrecho políticamente hablando.

Un reportaje de Daniel Graglia

Corresponsal en Chile