Suecia: el verdadero “experimento”es encerrar a la gente

Suecia persiste en su propio camino en la lucha contra la pandemia del coronavirus, mientras en otros países del mundo siguen hablando sobre “el experimento sueco”.

Suecia persiste en su propio camino en la lucha contra la pandemia del coronavirus, mientras en otros países del mundo siguen hablando sobre “el experimento sueco”. El Director General de la Autoridad de Salud Pública, Johan Carlson, revierte las críticas y las dirige ahora a los países con prohibiciones severas. “Es un experimento muy complicado encerrar a toda una población durante cuatro o cinco meses”, dijo Carlson en el programa Agenda de la SVT.


La Autoridad de Salud Pública ha sido cuestionada muchas veces por no recomendar al gobierno sueco que imponga medidas mas estrictas, como muchos otros países del mundo. Pero, Johan Carlson confía en que este es el camino correcto, al menos para Suecia.

“Estamos bastante convencidos de que estamos eligiendo un camino para evitar la propagación de la infección de la mejor manera, sin tener muchas desventajas. Al final, no solo es importante cuantos contagiados tenemos.


También tenemos que ver y preocuparnos que pasa con las personas encerradas, que pasa con la salud pública, que pasa con los efectos de la atención de los enfermos, si por ejemplo, cerramos todas las escuelas”, dijo Johan Carlson, médico especialista en infecciones, epidemiólogo y docente de la Universidad de Uppsala.



Según él, hay opiniones similares de científicos y expertos en otros países. “Muchos de mis colegas en Europa están preocupados por este tipo de reglas. En gran parte no se siguen y no se respetan y hay una compresión débil de la gente, hay reglas que socavan la confianza de los habitantes de un país”, explicó Carlson. El Director General cree que el mejor resultado no se obtiene mediante una prohibición, al menos no en Suecia.


Las tácticas de Suecia para combatir el coronavirus han llamado la atención en todo el mundo. La prensa danesa cree que Suecia se está quedando atrás. Los medios alemanes llaman a la estrategia sueca como “relajada”. Los médicos noruegos son críticos.

El diario New York Times publicó un largo artículo sobre como y porqué Suecia ha elegido enfrentar la crisis del Covid-19 de una manera diferente que otros países auropeos y escandinavos. El tono es real e interesante, pero tambien sorprendente.


El diario francés Le Monde escribe que las medidas suecas parecen pobres en comparación con la reacción de otros países. La radio danesa, Danmarks Radio, cuestiona si las autoridades de Suecia han entendido la gravedad de la situación.


El modelo sueco de contrarrestar la pandemia se construye en la responsabilidad que asumen voluntariamente todos los ciudadanos y siguen las restricciones recomendadas en su propio estilo de vida. En el resto de Europa y otras partes del mundo las personas están amenazadas con multas y cárcel, si andan por la calle o violan las leyes estrictas que se han impuesto.


A diferencia de Dinamarca, por ejemplo, Suecia no ha cerrado las escuelas primarias. A diferencia de Noruega no está prohibido dormir en cabañas o casas de verano. Muchos países han introducido reglas estrictas, incluso con toque de queda para detener la propagación de la infección. En Grecia, Francia, Italia y España solo se puede salir a comprar comida, ir a una farmacia, visitar a un médico o pasear un perro. En Italia, los dueños de perros más ingeniosos alquilan a sus mascotas por 250 coronas por hora para aquellos que legalmente quieren salir a tomar aire fresco.


En Suecia todavía se permite a la gente moverse libremente, ir a restaurantes y gimnasios abiertos. Pero todo se basa en que los suecos siguen las instrucciones y respetan la distancia social, se lavan las manos con frecuencia y ante el más mínimo síntoma de refriado se quedan en sus casas en una cuarentena estricta y voluntaria. Es más, el prestigioso experto en protección contra infecciones y asesor de la OMS, el sueco Johan Giesecke, ha repetido otro consejo: salir a gozar el sol de la primavera. “Toma aire fresco, invita a un amigo y camina con él a un metro y medio de distancia, no abraces al vecino, trae un termo y siéntate en el parque. Es peligroso para la salud estar encerrado y sentado siempre en la casa”, resaltó el experto.


En las redes sociales florecen las explicaciones psicológicas de por qué Suecia ha elegido su propio camino. En general se explica que los suecos son muy creyentes de sus autoridades y les gusta mantener la distancia social. Por eso el modelo sueco se basa más en recomendaciones claras, pero pocas prohibiciones.



Hasta ahora funciona y la situación se ha calificado como “estable”. Relativamente pocos han muerto. Pero el tono puede cambiar si el número de contagiados aumenta en las próximas horas. Suecia se arriesga a un estallido de condena internacional por apegarse a la línea sueca en lugar de imponer toques de queda y cerrar ciudades con la presencia de policías y militares en las calles. Por ahora, se han planteado medidas de contención mucho más relajadas y en el mundo se habla de “hacerse el sueco” con la pandemia y se muestran las calles primaverales de Estocolmo, animadas de gente.


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