Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

Radón, el asesino silencioso

Lo que muchos no saben


Es posible que todo el mundo en los colegios, en las clases de Química, haya escuchado hablar de los gases nobles. Ellos deben su nombre a que son unas sustancias inertes cuya característica fundamental es que no reaccionan con ningún otro elemento químico.


Vistos así se ven tan inofensivos que pareciera que el helio existe para alumbrarnos desde el sol, el neón en los anuncios lumínicos de Nueva York, el argón dentro de los tubos de luz fría, el criptón en las lámparas amarillas de los aeropuertos y el xenón en las hermosísimas luces blancas de los autos nuevos.


Pero hay uno de ellos, el radón, que es más sombra que luz. Ahora mismo podría estar atentando contra nuestras vidas sin que siquiera lo notemos.


En un sondeo realizado por El Latino, el 90 por ciento de los encuestados ni siquiera sabe que el radón existe. Tampoco que es el causante 14% de las más de más de un millón de muertes en todo el mundo por el cáncer pulmonar, una de las enfermedades más letales de la humanidad.

Y el radón puede estar en estos momentos, junto a nosotros, dentro de nuestra casa, sin que lo sepamos ya que no lo podemos ver ni tampoco oler. Este asesino silencioso que en la tabla periódica tiene el número 86, símbolo Rn y cuya masa media es de 222, es un gas, que de noble solo tiene el nombre, y cuyos átomos radiactivos se adhieren al polvo que respiramos y por lo tanto entra en los pulmones.


Hasta 1976 muchos edificios se construían con un tipo de hormigón llamado azul que contenía fuertes cantidades de radio que al descomponerse emite radón. Por lo mismo, no sería raro que estuviera en tus paredes, en el techo o en el suelo. El radón está en todas partes. Todos los materiales de construcción a base de piedra como el hormigón o el ladrillo contienen radio y por lo tanto emiten radón y el peor de todos es el granito.


Normalmente, los niveles de radio son tan bajos, que la salida de radón es insignificante, pero hay excepciones y es cuando nuestra casa o apartamento está construido con hormigón azul o la ventilación es deficiente. La tierra es la fuente más común de radón.

El suelo debajo de los chalets o de las plantas bajas de los edificios acostumbra a emitir radón hacia el interior del hogar colocando a las personas en un riesgo de contraer cáncer de pulmón tanto como un fumador y si la persona fuma entonces el riesgo se duplica. Pero si este dichoso radón está en todas partes...


¿Cómo podemos entonces cuidarnos?


Los niveles de radón se miden en unas unidades llamadas becquerelios por metro cúbico de aire en el interior (Bq/m3). 1 Bq/m3 significa que un átomo se desintegra por segundo en cada metro cúbico de aire.


Los valores límite y objetivo que están disponibles para el radón y otros gases inertes de origen natural han sido determinados de común acuerdo entre las diferentes autoridades involucradas. Póngase en contacto con la Salud y la Agencia de Medio Ambiente o su equivalente en la municipalidad local para obtener información más detallada.

Cada país tiene sus reglas y normativas respecto a este asunto. En Suecia por ejemplo cerca de 400 000 hogares tienen niveles elevados de radón en el aire en el interior, es decir más de 200 Bq/m3.


Para encontrar y solucionar este problema se necesitan hacer mediciones de radón en casi todas las casas y apartamentos de planta baja o en aquellos que se construyeron antes de 1976 con hormigón azul.


Hoy en día no se fabrica materiales de construcción con los más altos niveles de radio que podrían representar un riesgo significativo de radón y las técnicas de construcción cada vez piensan más en este problema.


No es habitual ver niveles de radón elevados en el agua potable municipal. Pero el agua de los pozos perforados o de fuentes de frío puede contener radón. El agua que contiene más de 100 Bq / l se clasifica como peligrosa y en más de 1.000 Bq / l se considera agua no apta para el consumo humano. Los niveles elevados de radón en el agua potable pueden ser un signo de que los niveles de radón en el interior son elevados. Siempre se debe medir el radón en el aire interior si se encuentran elevadas concentraciones de radón en el agua.

Si usáramos agua contaminada con radón en una lavadora o un lavavajillas se despide una gran proporción de radón en el aire interior.


En comparación con la mala alimentación, el tabaco y la radiación solar, el radón en la mayoría de los casos no tiene ningún riesgo considerable. Pero si usted vive mucho tiempo en una casa con los niveles de radón elevados, aumentan los riesgos de cáncer de pulmón. Se necesitan al menos 15 años para desarrollar la enfermedad, pero al final llega, por lo tanto, es importantísimo que no tomemos a la ligera este tema e investiguemos como está el radón en nuestro hogar.


Estamos constantemente expuestos a radiaciones de varios tipos, incluyendo desde el espacio y desde tierra. Sin embargo, aproximadamente la mitad de la dosis de radiación media anual proviene del radón en los hogares. Si bajáramos los niveles de radón en todas las casas que tienen más de 200 Bq/m3, se podría a la larga, evitar cerca de 200 casos de cáncer de pulmón cada año tan sólo en Suecia.


¿Cómo se mide el radón?


Si usted sabe o sospecha que la casa está en una zona con altos niveles de radón, o está construida con hormigón azul debe ponerse en contacto con las autoridades sanitarias correspondientes. La medición de radón en Suecia cuesta entre 200 a 500 coronas. Esta debe realizarse durante las estaciones del año en que hay que calentar la casa (la temporada de calefacción), que suele ser de octubre a abril. El período de medición debe ser de al menos dos meses, preferentemente tres, lo que da un promedio anual. Existe también un método de medición rápida de unos 10 días, pero es menos efectivo.



¿Cómo eliminar el radón?


Si el resultado de la medición muestra que hay más de 200 Bq/m3 en el aire interior, usted debe sanear la casa. Pero primero hay que determinar de dónde sale el radón.


• Si el radón sale de las paredes, en casos sencillos, a menudo es suficiente instalar algún tipo de sistemas de escape de aire o instalar las válvulas.


• Si sale desde el suelo, es suficiente, en casos sencillos, sellar los pozos de aguas residuales, alrededor del conducto de tuberías de agua o en las grietas continuas.


• En casos más complicados, surge la necesidad de cambiar las condiciones de presión, para no ensuciar el aire que entra en la casa. Por ejemplo, esto se puede hacer mediante la instalación de un ventilador que succiona el aire del suelo (el radón extractor) antes de entrar en el edificio. Es probable que las medidas de la tierra deban combinarse.


• Si el radón está en el agua, a menudo puede ser suficiente airear el agua vigorosamente con una trampa de radón de diseño especial.



En Suecia, si se encuentran niveles altos de radón en una casa, que superan los 200 Bq/m3 en el aire, el municipio le otorga un subsidio para realizar los trabajos de hasta el 50 por ciento del valor total y hasta un máximo de 15.000 coronas