Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

La huelga más larga de la historia de Francia

Una nueva ronda de negociaciones entre los sindicatos y el gobierno, podrían detener la huelga de transportes más larga de la historia de Francia. Esta semana es decisiva para acabar con el conflicto que comenzó el pasado 5 de diciembre.

El paro de los transportes que afecta a los trenes, metros y buses superó a la movilización de 1986, cuando los trabajadores de la empresa de ferrocarriles franceses estuvieron en huelga por 28 días.


Ahora van 32 días y el movimiento amenaza con extenderse ya que la protesta abarca todos los sectores gremiales. El por qué de tanta intransigencia tiene que ver con una disputa central en la economía de la Francia actual, la reforma de pensiones.


La propuesta del gobierno intenta aminorar el gasto público provisional con algunos cambios centrales. Entre ellos, el aumento de la edad para jubilarse de 62 a 64 años, con la posibilidad de acceder al retiro antes, pero con un ingreso menor.

Además se propone la unificación de los 42 sistemas vigentes, que incluye la eliminación de las llamadas “jubilaciones de privilegio”. Como contra oferta se promete un aumento de las jubilaciones mínimas.


La respuesta negativa de los sindicatos ha sido contundente, pese a que desde el Gobierno se han ofrecido alternativas y un camino de diálogo. Aunque los transportistas han sido los más duros, el conflicto incluye casi todas las actividades del país y se esperan nuevas y grandes movilizaciones si no hay acuerdos esta semana.


Para el martes, el sector químico podría bloquear refinerías y depósitos petroleros por cuatro días. Otros sectores perjudicados son los profesores, policías, recolectores de basura y los abogados, que cuentan con sistemas de pensiones con beneficios por encima de la media.


Después de los problemas en los transportes durante las fiesta de fin de año, la mayoría de los franceses retomaron el trabajo y las clases, pero las dificultades para desplazarse han aumentado, especialmente en Paris, con líneas del metro cerradas y pocos buses abarrotados. Pese a las bajas temperaturas, muchos franceses se mueven en bicicletas, monopatines o a pie. En los accesos a Paris se han registrado tacos de vehículos de más de 400 kilómetros a las 9 de la mañana.


Según un sondeo, más de la mitad de los franceses (55 por ciento), está en contra de la reforma del presidente Macron y quienes apoyan el paro siguen siendo más numerosos de los que se oponen.