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La calle vuelve a desafiar a Macron

El 90 porciento de los trenes han dejado de funcionar en toda Francia, once líneas del Metro están cerradas, el 20 por ciento de los vuelos internacionales fueron suspendidos, no hay buses en la locomoción colectíva, cerró la Torre Eiffel y las escuelas suspendieron sus clases en un 78 por ciento.

Es el panorama que enfrenta desde ayer el Presidente de Francia, Manuel Macron, un nuevo desafío de la calle a su gobierno, después de las violentas protestas de los chalecos amarillos que se partieron en noviembre del 2018.


La huelga, que no cuenta con el apoyo del primer sindicato, la CFDT, es solo un principio, según los organizadores. El gobierno cuenta con que la huelga de los transportes públicos dure toda la semana.


La movilización de noviembre y diciembre de 1995 duró tres semanas y acabó forzando al primer ministro Alain Juppé a retirar su innovación a las pensiones. Ahora, es la mísma protesta y en contra de la misma reforma.


Los trabajadores franceses han denunciado que el nuevo sistema de jubilaciones significaría trabajar más tiempo y cobrar menos. Existen 42 sistemas de pensiones actuales, en función de la profesión y su fusión en uno solo, no les otorgaría los mismos derechos.


Macron ha querido preparar la reforma dialogando con los trabajadores, pero no ha encontrado una respuesta mayoritaria. Se teme que en las próximas horas se plieguen a esta huelga los policías, los estudiantes y los funcionarios públicos.


Se ha previsto una gran manifestación con la participación incluso, por primera vez, de los militantes de Rassembleament Nacional, el partido de Marine Le Pen, la ultraderecha xenófoba.

En las últimas horas se han registrado enfrentamientos entre la policía y los manifestantes en Paris, Nantes, Rennes y Lyon, con 90 detenidos en la capital. Se han comprobado 300 protestas en todo el país con cerca de 806.000 participantes.


Unos 500 radicales han roto ventanas de tiendas y edificios, han lanzado bengalas e incendiado algunos contenedores de basura en la boca de metro de la Plaza de la República, tambien en la zona del Boulevar de Magenta.