Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

Johnson vs UE: boxeadores suben al ring

La Unión Europea y el Reino Unido se sientan desde el lunes en la primera mesa negociadora sobre sus relaciones futuras, después del Brexit.


Se prevén hasta 10 encuentros similares para discutir sobre distintos temas contenidos en la declaración política acordada con Boris Johnson. Aunque las directrices son conocidas, se esperan “sorpresas” por ambas partes. El discurso del “todo o nada”se impone a pocas horas de arrancar los contactos. Incluso Johnson tiene elegido un menú de 36 páginas que no le agrada a la UE.


El Reino Unido estará preparado- dijo su primer ministro- para levantarse de la mesa en junio si en esa fecha ya no hay un esquema general del acuerdo que haga posible cerrarlo en septiembre. Y lo pone difícil, porque “en ningún caso” Londres aceptará que la libre entrada a sus aguas de las pesquerías europeas quede vinculada al acceso al resto de mercados de la UE.



La Unión Europea ofrece un pacto de libre comercio, sin cuotas ni aranceles, a cambio de que los británicos asuman los estándares europeos en materia de derechos laborales, protección del medio ambiente, ayudas de Estado y una fiscalización armonizada. También impone otras dos condiciones: el acceso libre a sus aguas de las pesquerías europeas y el respeto de la legislación del Tribunal de Justicia de la UE. Bajo estas premisas, los Veintisiete dieron luz verde a su negociador oficial, Michel Barnier, para que abra el lunes la primer ronda de contactos con los ingleses, liderados por David Frost.


Las negociaciones empezarán en Bruselas y durarán cuatro días. El segundo round, dos semanas después, en Londres. Se cree que al menos habrán diez reuniones antes de cerrar un acuerdo. En 2021 el Reino Unido ya estará fuera del mercado único y de la unión aduanera. Por las buenas, con un acuerdo, o por las malas sin él. De ocurrir lo último, los británicos regirán su futura asociación con la UE sobre la base de principios de la Organización Mundial del Comercio, similares a la relación que tiene Australia.