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Industrias suecas estornudan en China

Podrían perder 300 mil millones de coronas


Aproximadamente 60 mil millones de coronas vendió la Volvo en China, el 22 por ciento de las ventas totales de la empresa sueca en el mundo. Por primera vez, la Volvo Cars logra comercializar 700.000 nuevos autos en solo un año.


En China, según las estadísticas, creció un 19 por ciento y se vendieron más de 150.000 vehículos. Un balance muy favorable por cuarto año consecutívo. Pero llegaron los nubarrones negros del coronavirus y la producción y las ventas tambien se han puesto en cuarentena. China no es solo un buen mercado para la Volvo Cars, sino también un socio que produce. Allí hay tres fábricas de la Volvo en Chengdu, Daqing y Luqiao, con aproximadamente 800 trabajadores.


Tres grandes factorías que ahora están cerradas. Pero la Volvo Cars no está solo entre los gigantes suecos de la industria automotriz que empiezan a estornudar. El fabricante de camiones AB Volvo tuvo ventas de 27.000 millones de cornas. En este paquete están también la empresa Autoliv, con 15.000 millones y el fabricante de rodamientos SKF, con 14.000 millones.


Atlas Copco tiene el 18 por ciento total de sus ventas totales en China y Astra Zeneca y ABB el 17 y el 15 por ciento, respectivamente. En total se trata de 300.000 millones de coronas que no van a vender las grandes empresas suecas en China, si el coronavirus no se detiene.

Hay otras empresas que están en el paquete de las minoristas, pero tambien con ganancias importantes en el continente asiático: IKEA, Tetra Park, Ericsson, Essity, Stora Enso y H&M.


Las cifras de las empresas suecas son solo una forma de ilustrar la enorme importancia que tiene China para la economía mundial. Las ventas anuales de 300 mil millones son mucho mayores para Suecia que las exportaciones a China, que llegan a los 70.000 millones de coronas por año.


Hay un efecto dominó y una red de cadenas que se va a romper por el coronavirus. Un producto puede diseñarse hoy en un país, utilizando productos de entrada de otros 5 o 6 países que se ensamblan en distintos componentes, luego se envían a otro que lo termina y finalmente se vende.Ahora, es un equipo de fútbol al que le falta el arquero: China.


Afortunadamente, la Volvo Cars y el fabricante de camiones AB Volvo, no tienen sus operaciones comerciales más importantes en la ciudad más afectada por el virus de Wuhan, en la provincia de Hubei, que es el cuarto centro de fabricación más importante para la industria automotriz en China. Esto puede implicar la propagación de riesgos a la hora de obtener componentes específicos. Los expertos aseguran que el primer trimestre de este año ya está perdido económicamente para China.


Imágenes inusuales de un país enfermo, confinado, acostumbrado a calles abarrotadas y comercios llenos, son los efectos visuales de la economía del gigante asiático que se desploma. Como consecuencia, según los analistas, la factura la van a pagar también muchos otros países, entre ellos Suecia.