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Greta Thunberg con Madrid a sus pies

La joven activista sueca Greta Thunberg ha causado gran expectación y revuelo mediático en la Cumbre Climática, que se celebra en Madrid. En su primera conferencia, hubo 420 periodístas acreditados de todo el mundo, en el salón llamado La Casa Encendida, una de las ruedas de prensa más multitudinarias que se recuerden en España.

Su viaje, con una etapa de 21 días en un pequeño barco para cruzar el Atlántico hasta Portugal, explica en parte la expectación. También que Thunberg ha logrado lo que ninguna otra voz para aumentar el interés por el cambio climático.


Un movimiento de millones de personas originados por una adolescente con asperger que un día de agosto de 2018 empezó a faltar a la escuela para protestar con su pancarta “Skolstrejk för Klimate”, frente al parlamento sueco. La misma pancarta que lució en la marcha en Madrid y en la primera reunión con los medios de prensa.


Como lo ha hecho otras veces, no quiso acapar todo el protagonismo. Estaban con ella otros jóvenes activístas, Shari Crespi, Alejandro Martínez,y Tomás Castillo. Tambien una joven de Uganda, Vanessa Nakate.

Greta es realista, una estrella con los pies en el suelo. “No hemos conseguido nada”, dijo ellla cuando le preguntaron por los resultados de sus 15 meses de protestas. Pero aseguró que su organización Fridays for Future ha logrado al menos movilizar y concientizar algo a la gente.

“Por supuesto no hay victoria, porque lo único que queremos conseguir son medidas reales, y eso no ha pasado”, enfatizó Thunberg.


La aglomeración de medios en la capital española da una idea de la cantidad de solicitudes de entrevista y otras preguntas que Greta recibe a cada rato. Para muchos esta atención inédita por alguien que lucha por el clima es una buena noticia.


“Los líderes nos están traicionando” lamentó la niña símbolo de la lucha frente a la crisis climática. Greta Thunberg fué la figura central de una marcha que reunió a medio millón de personas, a tal punto que tuvo que retirarse por razones de seguridad. La gente quería tocarla y abrazarla y Greta sintió miedo.

En la marcha abundaban las imágenes de varios políticos como Jair Bolsonaro, presidente de Brasil o de Donald Trump, el presidente estadounidense, caricaturizados y con insultos en sus caras. Las pancartas más críticas iban dirigidas al presidente chileno, Sebastián Piñera: “Asesino, como Pinochet” o “Devuelve los ojos” , eran las frases más repetidas.


“Llevamos un año haciendo huelgas y no ha pasado nada, no queremos que se elogie a los activístas, queremos acción, que es lo que nos va a salvar, no queremos emergencia climática, queremos que los políticos actúen ya, que resuelvan los problemas”, dijo la joven activista sueca, abrumada ante un protagonísmo que no quiere.