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Escocia quiere seguir siendo europea

La inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea puede precipitar que Escocia demande una nueva consulta por su índependencia. Los escoceses no quieren al primer ministro británico, Boris Johnson, ni al Brexit.

La continuidad en la UE fué una de las cuestiones que decantó el voto a favor de permanecer en el Reino Unido, en el referéndum por la independencia de Escocia, que se celebró en septiembre del 2014. En esa oportunidad un 54 por ciento votó por quedarse como británicos.


Pero ahora, la salida de Gran Bretaña del bloque europeo arrastraría en el mismo vagón a los escoceses, y ellos no quieren. La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, piensa dar la batalla con Boris Johnson para llamar a una segunda consulta nacional sobre la independencia de su país.

Escocia votó un rotundo NO al Brexit. En las 32 zonas de votación del país, el deseo de seguir en la Unión Europea obtuvo el 62 por ciento de los votos, frente al 38 por ciento del SI. La próxima elección al Parlamento escocés se celebrará en el 2020, pero sus actuales autoridades quieren establecer las reglas de un segundo referéndum lo antes posible, al finalizar 2019.


Tengo la sensación de que estamos ante la agónica muerte del Reino Unido, que es un constructo muy inestable”, dijo Maggie Chapman, una de las líderes del movimiento Voces por Escocia, a la agencia Reuters. La organización cuenta con más de 100.000 seguidores que apoyan un nuevo referéndum.


Mientras tanto, cientos de miles de personas marcharon en Londres el sábado para reclamar por el Brexit. Un gran porcentaje de los ciudadanos británicos quieren tener ellos una decisión final sobre la salida del Reino Unido de la UE.

Los protestantes de Londres piden que cualquier acuerdo sobre el Brexit se someta a una votación pública. Según los organizadores de la campaña “Pónganlo en manos de la gente”, más de un millón de personas se unieron a la manifestación que llegó hasta el Parlamento británico.


La magnitud del evento sería comparable a la que se considera la marcha más grande de este siglo en Reino Unido, “Stop The War” (Paren la guerra), celebrada en 2003 contra la guerra en Irak.