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Enjuician a ex guardia de la SS

Fiscales alemanes acusaron a un hombre de 92 años por ayudar e instigar al asesinato de 5.230 personas, cuando era guardia de un campo de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Los cargos contra el acusado, identificado por el diario Die Welt como Bruno Dey, de Hamburgo, se refieren a las atrocidades cometidas en el campo de concentración de Stutthof, cerca de lo que entonces era Danzig, en Polonia.


El hombre trabajó entre agosto de 1944 y abril de 1945 en ese campamento que terminó albergando a 110.000 prisioneros, de los cuales 65.000 perecieron. A pesar de su avanzada edad será juzgado por un tribunal de menores en Hamburgo, porque tenía 17 años cuando trabajó por primera vez en Stutthof. Los fiscales lo acusan de haber contribuido a la implementación de la orden de los nazis de matar a miles de personas como “una pieza de la maquinaria asesina”.


Según el diario Die Welt, Bruno Dey fue interrogado en Hamburgo el año pasado y no niega su presencia en el campo, que era uno de la vasta red de lugares de concentración de los nazis. El hombre alega que el llegó al lugar a trabajar como panadero, pero terminó en el SS-Totenkopfsturmbahn (Batallón de la Muerte), que dirigía el campamento, debido a una enfermedad cardíaca.


Según el informe, Dey tenía deberes de guardia en las torres de vigilancia y conocía las cámaras de gas del campamento, donde vio a los prisioneros de la SS siendo empujados hacia adentro. Admitió haber visto “figuras demacradas, personas que habían sufrido mucho”, pero insiste en que no es culpable.


Es probable que el caso sea uno de los últimos juicios relacionados con crímenes de guerra nazis.


Alrededor de 65.000 personas, incluidos muchos judíos, prisioneros políticos, homosexuales, testigos de Jehová, civiles polacos y combatientes de la resistencia fueron asesinados o murieron en Stutthof. Los fiscales argumentan que muchos fueron baleados en la parte posterior de la cabeza o sometidos a gas letal.