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En Australia no quieren a Morrison

El primer ministro australiano Scott Morrison ha sido acusado de falta de liderazgo durante la crisis de incendios forestales que destruyó la mitad de ese país. Los comentarios adversos vienen de todas partes, pero el más duro y publicitado ha sido justamente del hombre que él mismo reemplazó en el gobierno, Malcolm Turnbull.


Turnbull, quien fue depuesto en 2018, le dijo a la BBC que Morrison había engañado al país al “minimizar” la influencia del calentamiento global. Morisson se disculpó el mes pasado por tomarse unas vacaciones en Hawai, en medio de los incendios. Ha insistido en que sus políticas son adecuadas.


Desde septiembre del año pasado, los incendios forestales han marcado a Australia. Al menos 30 muertos, miles de hogares destruidos y un impacto catastrófico en la vida silvestre nunca visto en el mundo.

Morrison admitió que “causó enojos y ansiedad en Australia” al llevar a su familia a Estados Unidos, cuando el calor aumentaba los incendios.”Se que hay muchos que han tratado de hacer puntos políticos y sumar votos en medio de estos desastres, y eso es decepcionante”, dijo en diciembre.


En varias ocasiones el líder del gobierno fué insultado por los damnificados de los catastróficos incendios forestales. En las redes sociales se extiende el rechazo por su falta de interés y por criticar las manifestaciones mediambientales. Ha dicho que el cambio

climático era “uno de los muchos factores” responsables de los incendios.

Turnbull, el ex ministro, apuntó a ex colegas del gobernante Partido Liberal, acusando entre otros a Tony Abbott por ser “el negador climático mas prominente en la política australiana”, según dijo textualmente. Agregó que hay muchos conocidos de la política involucrados en la verdadera “guerra” contra la ciencia.


Los científicos australianos ya predecían el desastre cuando calculaban los efectos de un cambio climático, ahora convertido en tragedia y emergencia. Mientras Australia se quemaba, el actual gobierno de Scott Morrison reafirmaba el compromiso con el carbón y ahora amenaza con convertir en delitos, los boicots a empresas destructoras del medio ambiente.

Admitir que no pasa nada, porque los fuegos son un fenómeno normal, solo prueba que los intereses económicos de los más poderosos se imponen a los razonamientos ecológicos y esa es la rabia del pueblo australiano con su primer ministro.


Australia tiene una de las emisiones de dióxido de carbono per cápita más altas del mundo, es responsable del 1,1 por ciento de todas las emisiones de CO2 a nivel gobal, entre los años 1850 al 2002. Utiliza carbón en un 70 por ciento para generar electricidad. El resto viene de la quema de otros combustible fósil, el gas natural.


Carece de energía nuclear, emplea muy bajos niveles de energía hidroeléctrica y casi no utiliza energía solar, eólica y de mares.


Los incendios de Australia han significado- según los analistas y científicos- un suicidio anunciado para el gobierno carente de políticas medioambientales. El ministro Morrison, capaz de seguir de vacaciones en Hawai mientras su país ardía por los cuatro costados, puede decir que los incendios son “lo de siempre”, pero las evidencias lo desmienten y le reclaman acciones climáticas inmediatas.