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Dan por muertos a pacientes vivos

Catorce personas han sido declaradas fallecidas erróneamente por los servicios de salud en Suecia, luego de haber sido hospitalizadas. En tres de estos casos, el certificado fué emitido por el mismo médico.



Los pacientes, en su mayoría adultos mayores, siguen con vida, pero aparecen muertos en todos los servicios públicos, registro de domicilio, la caja de pensiones y la oficina de los impuestos. Solo uno de los afectados ha recibido una compensación económica por los daños y perjuicios sufridos.


No es fácil explicar a alguien de que está muerto, o al menos lo han dado por muerto”, dijo Johan Karlsson, abogado de la Junta de Defensa de Pacientes en Estocolmo (Patientnämnden), a SVT. “Nuestra organización considera muy grave que muchos pacientes sean declarados erróneamente muertos. Esto conlleva una serie de inconvenientes e impacto sicológico, no solo para la persona afectada sino también a sus parientes”, explicó Maria Ljungberg Schött, jefa de la junta fiscalizadora, en un comunicado de prensa.

En uno de estos casos el médico confundió dos apellidos similares. En los otros, los números de identificación personal de cada paciente han sido cambiados. Es decir, se han cometido graves errores en nombres, cédulas de identidad e incluso en los diagnósticos médicos, que provocaron los supuestos decesos.


Después de emitirse un certificado de defunción, el acceso del “difunto” a sus servicios bancarios desaparece. Las licencias de conducir son invalidadas como también todas las credenciales electrónicas, como el BankID o el Swish, por ejemplo. Al mismo tiempo cualquier repactación de deudas se suspende, y se pagan los seguros. Uno de los afectados estaba enfermo de cáncer y no pudo comprar sus medicamentos, porque no le creyeron que estaba vivo.

“Varios médicos han enviado números incorrectos a la Oficina de los Impuestos”, denunció el abogado de las víctimas. “Queremos respuestas y que se tomen medidas para reducir el riesgo de que estos casos vuelvan a ocurrir en nuestra sistema”, agregó Johan Karlsson.

Oficialmente se han denunciado 14 casos en todo el país durante el presente año, cuatro de ellos en Estocolmo. Cualquier persona que sea declarada muerta erróneamente tiene derecho a una indemnización del Estado, cuyo monto puede variar desde 10 mil a 30 mil coronas, pero hasta ahora solo se ha pagado a un paciente afectado.


Los medios de la prensa sueca han destacado varios casos de adultos mayores que han sido declarados muertos legalmente, pero en realidad están vivos y gozan de buena salud.