Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

Cascos azules abandonaron 265 hijos en Haití

La misión de paz de la ONU fue acusada de abusar sexualmente de mujeres y niñas en Haití, estre los años 2004 al 2017. Una investigación encabezada por Sabina Lee, de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) y Susan Bartels de la Universidad de Queen( (Canadá), ha vuelto a poner sobre la mesa el complejo asunto de la violencia sexual ejercida por los cascos azules que cumplieron labores en Haití.


Los soldados de la ONU engendraron a cientos de niños en Haití, dejando a las madres solas frente a la pobreza y el estigma social, es la conclusión del estudio, publicado en la revista The Conversation y que apunta en particular a cascos azules provenientes de Brasil, Chile y Uruguay.


“Ponen unas monedas en tu mano y te dejan un bebé”, dijo una mujer haitiana al equipo de investigadores. Más de 2.500 mujeres que vivían cerca de las bases de los soldados y empleados civiles de la misión de la ONU engendraron y abandonaron a cientos de niños en el país más pobre de la región. En Haití se conoce a estos niños como los “pequeños Minustah”, haciendo referencia a la abreviación de Misión de las Naciones Unidas para la estabilización en Haití (MINISTAH).


Si bien algunas mujeres haitianas relataron hechos de violencia sexual por parte del personal de la ONU, la mayoría de los testimonios apuntan a “formas más sutiles de coercición”. Los soldados ofrecían un poco de comida o de dinero contra sexo a mujeres extremadamente pobres. Otras mujeres y sus familiares contaron relaciones consentidas que terminaron cuando los soldados dejaron Haití.


Los cascos azules acusados de haber engendrado niños en Haití venían de 13 países distintos, pero principalmente de Uruguay, Chile, Argentina y de Brasil, denunció el informe. Los autores del estudio han denunciado ahora que la Organización de las Naciones Unidas no ha querido ayudar a las mujeres abusadas. “Niñas de 11 años fueron violadas y fecundadas por soldados que estuvieron en Haití hasta el 2017 y algunas de estas mujeres fueron dejadas en la miseria para criar a su hijo”, dijeron los investigadores.


“Me parece una verguenza para Naciones Unidas y es una necesidad seguir investigando hasta el final, porque la primera preocupación es tener solidaridad con las víctimas”, declaró el ex canciller chileno Juan Gabriel Valdés y jefe de la misión de las Naciones para Haití (Minustah) entre los años 2004-2007. Sin embargo los buenos deseos llegan tarde desde la ONU. Las mujeres y sus hijos no han recibido ninguna ayuda del organismo internacional ni tampoco de los gobierno de aquellos países involucrados en el escándalo.


Esta semana, un grupo de parlamentarios chilenos se comprometieron a investigar a 21 soldados de ese país, que estarían directamente acusados de paternidad en Haití y se pedirán exámenes de ADN para verificar las denuncias.