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Australia de luto por horrible asesinato

Ex jugador de rugby quemó vivos a su esposa y tres hijos


Conmoción y dolor en Australia por la muerte de una mujer y sus tres hijos que fallecieron horriblemente quemados dentro de un automóvil. El autor del múltiple asesinato, ex jugador de rugby, esposo y padre de las víctimas, se quitó la vida en el mismo lugar propinándose numerosas heridas con un arma blanca.


Roman Baxter se apuñaló en la calle mientras sus tres hijos ardían vivos dentro de un automóvil cubierto de gasolina y los vecinos luchaban por salvar la vida de su esposa con una manguera de jardín. Los tres hijos de Rowan Charles Baxter, de seis, cuatro y tres años, respectivamente, murieron cuando el SUV blanco de la familia se incendió en Camp Hill, en el sureste de Brisbane. Hannah Baxter, la madre de los pequeños de 31 años, murió en el hospital a causa de las graves quemaduras en todo su cuerpo. Ella había escapado del auto Kia Sportage en llamas y fue ayudada por algunos vecinos, quienes intentaron apagar las llamas que finalmente la mataron. La infortunada mujer, envuelta en llamas, gritaba “me ha echado gasolina, salven a mis hijos”, según los testigos.


Baxter, un ex famoso del rugby de 42 años estaba separado de su esposa e hijos desde hace varios meses. La policía dijo que el hombre compró un bidón de bencina y se subió al auto que manejaba Hannah Baxter, quien iba a dejar a sus hijos al colegio por la mañana. Les prendió fuego y se bajó del auto con un cuchillo, con el mismo que se quitó la vida pocos metros más allá, en la misma calle. Rowan Baxter fue un ex jugador profesional de rugby, militó en los New Zealand Warrios (Los Guerreros), y fue seleccionado de ese mismo deporte en el 2005. Trabajó en la industria del deporte y el fitness durante los últimos 20 años de su vida. Incluso tuvo un gimnasio en Capalaba, con su esposa, pero la pareja lo cerró mientras trabajaban en su separación.


El sangriento drama familiar ha provocado protestas nacionales por la violencia doméstica en toda Australia. “Los australianos están conmocionados, tristes y desvastados por lo que sucedió en una calle suburbana. Hannah y sus tres hijos fueron absurdamente asesinados en un terrible acto de violencia”, dijo el primer ministro australiano, Scott Morrison. Se han acumulado homenajes para las víctimas. Ha habido mucha ira y desesperación generalizadas, en medio de la preocupación constante por la violencia contra las mujeres.

En promedio, una mujer por semana es asesinada en Australia por una pareja actual o anterior, según la Oficina de Estadísticas.


En julio del año pasado, un hombre de Perth, también en Australia, fue condenado a cadena perpetua por asesinar a su esposa, tres hijos y su abuela.