Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

Argentino será ejecutado en Texas

El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó definitívamente la última apelación de Victor Saldaño, condenado a muerte en el año 1996, por un asesinato en Texas. Los jueces no escucharon las gestiones del gobierno argentino y de otros países latinoamericanos como Uruguay, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y México.

Incluso el Papa Francisco se entrevistó con la madre de Saldaño y envió dos cartas al Tribunal. El condenado lleva 24 años en el “corredor de la muerte”. Por más de dos décadas el gobierno de Argentina, un país donde no existe la pena de muerte, apoyó la defensa legal de Victor Saldaño, por quien tambien ha abogado la Conferencia de Obispos Católicos de Texas y otros grupos de todo el mundo, opuestos a la pena capital.


Saldaño viajó a Estados Unidos desde su pueblo natal, Córdoba, cuando tenía 23 años e ingresó a ese país en forma ilegal. Después de trabajar un tiempo en la ciudad de Nueva York se fué a Dallas donde compartió una pieza con el mexicano Jorge Chávez. En noviembre de 1995 asaltaron a Paul King que salía de una tienda en Texas, y amenazándolo con un arma lo llevaron a un lago cercano. Allí le lo mataron de cinco balazos en la cabeza para robarle la billetera y un reloj. La policía de Texas ha asegurado que fué el argentino Saldaño el que hizo los disparos.


El argentino, tras ser juzgado en 1996, fue condenado a muerte, mientras que Chávez recibió una condena de cadena perpatua. “Es triste, hemos hecho lo que teníamos que hacer”, dijo la madre de Victor, a La Nación. Lidia Guerrero no ha dejado de visitar a su hijo durante los 24 años que ha esperado la muerte: “Soy la madre en las buenas y en las malas, y él está muerto en vida, fue condenado a muerte ilegítimamente, hasta último momento tengo fe en Dios, será lo que él disponga”.


Los abogados contratados por el gobierno argentino usaron todos los argumentos posibles para anular la sentencia, argumentando incluso que algunos testimonios estaban marcados por el racismo. La historia del argentino Victor Saldaño va a terminar en cualquier momento con una inyección letal.