Síguenos en las redes sociales

  • Twitter
  • Facebook
  • Instagram
  • YouTube

Visitas al diario

© 2020 El Latino. www.ellatino.se

Argentina vuelve a besar al peronismo

Desde el dia 10 de diciembre, en Argentina todos son peronistas. Pero cada uno lo es a su manera. Los moderados y pragmáticos ligados a Alberto Fernández, el actual presidente, y los más radicales, leales a Cristina Fernández de Kirchner, que asumió como vicepresidenta del país y presidenta del Senado.

Desde la vuelta a la democracia, el peronismo ha gobernado en Argentina 24 de 36 años. Ahora “Los Fernández” pasaron de ser rivales a socios y juntos encabezan la nueva coalición de gobierno que asumió oficialmente ayer. Y con ellos, los que siempre vuelven en el país trasandino, los peronistas.


Nadie sabe en realidad cuanto influirá Cristina Fernández en las decisiones de gobierno. El tema desvela a la prensa en Argentina que ha hecho todo tipo de especulaciones al respecto.


Hay quienes están convencidos de que la ex mandataria maneja a Fernández como una especie de títere. Sin embargo el presidente, al asumir su cargo, volvió a repetir que estas conjeturas no tienen sustento y será él quien va a llevar las riendas del poder.

“El presidente voy a ser yo”, repitió varias veces. La vicepresidenta tiene varios juicios pendientes, varios de ellos por corrupción, asociación ilícita y lavado de dinero, pero sus puestos políticos le dan un “fuero” legal que han evitado su detención.


Miles de personas se reunieron en la Plaza de Mayo para festejar al flamante nuevo mandatario después de que recibió la banda presidencial y el bastón de mando en el Congreso.


Alberto Fernández, un abogado y político de 60 años, que gobernará hasta el 2023 llegó a la sede del parlamento manejando su propio auto.


Al referirse a la crisis económica que enfrenta Argentina y la deuda que mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el nuevo presidente advirtió que Argentina “tiene la voluntad de pagar su deuda externa, pero carece de los medios para hacerlo”.

El peronista de centroizquierda en su primer discurso que duró más de una hora destacó una profunda reforma al sistema judicial del país, prometiendo que “nunca más” será contaminada por servicios de inteligencia.