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Al borde de una nueva guerra

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el ataque aéreo al Aeropuerto Internacional de Bagdag, que mató al poderoso general iraní Qasem Soleimani, uno de los hombres fuertes del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei.

La acción norteamericana ha causado una máxima tensión en Oriente Próximo, donde el precio del crudo se ha disparado en más de un 4 por ciento, ante la perspectiva de una guerra. El ayatolá Jamenei prometió una “dura venganza” en contra de los responsables de la operación. Israel aumentó en las últimas horas el estado de máxima alerta para sus Fuerzas Armadas.


La televisión oficial iraquí confirmó la muerte del general Soleimani, así como la de Abu Mehdi al Muhandis, el número dos del grupo de milicias proiraníes, Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al Shaabi). Soleimani era considerado como la persona más poderosa de su país después del ayatolá Jamenei.


Otras cinco personas perdieron la vida en el ataque, según la agencia Associated Press, en un lanzamiento de misiles. “El general Soleimani estaba desarrollando diversos planes para atacar a diplomáticos estadounidenses y militares en Irak y por toda la región” escribió el Pentágono en un comunicado después del ataque.


Soleimani era el encargado de las operaciones fuera de Irán de los Guardianes de la Revolución y había estado presente sobre el terreno en Siria y en Irak supervisando a las milicias respladadas por Teherán en ambos países árabes.


La muerte de los altos militares iraníes hace temer represalias de Teherán, y redobla la alta tensión entre USA e Irak. El día martes pasado cientos de manifestantes proiraníes atacaron la Embajada estadounidense en Bagdad. Ahora, la misma sede diplomática ha recomendado a sus ciudadanos “salir inmediatamente del país”.


El primer ministro de Irak, Adel Abdul Mahdi ha denunciado la muerte de Soleimani como una “agresión estadounidense”. Por su parte el ayatolá Ali Jamenei culpó a la “gente más cruel de la tierra” del asesinato del “honorable comandante, que luchó valientemente durante años contra los males y los bandidos del mundo”, dijo textualmente el líder religioso.


Estados Unidos, a través de su secretario de Defensa, Mark Esper, advirtió que sus militares atacarían “preventivamente” a las fuerzas proiraníes en Irak y Siria, si detectaban señales de que las milicias planeaban más ataques contra los intereses norteamericanos en la región. En Abril del año pasado, Estados Unidos había incluído en su lista de organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria iraní, que dirigía Soleimani.


Irán ha tildado el ataque de “declaración de guerra”, y ha advertido de las “consecuencias”. Los principales líderes demócratas de USA piensan que la muerte de Sulaimani podría llevar a una nueva guerra. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, denunció que la operación se llevó a cabo sin consultar al Congreso.


El ex vicepresidente Joe Biden afirmó que “Trump acaba de lanzar una barra de dinamita a un polvorín, podriamos estar al borde de un gran conflicto”.