Primera plana

El pueblo originario de los samis ganó un largo y controvertido juicio al estado sueco. Ellos, ahora, y no el estado, tienen derecho a permitir la caza y la pesca en el área de su propio territorio, por encima del límite de cultivo.

 

En 2009, el pueblo sami de Girja demandó al estado sueco por el derecho de arrendar la tierra, utilizada por ellos mísmos, durante muchos años. La Corte Suprema puso punto final al conflicto que se mantuvo en los tribunales por más de diez años.

En un extenso dictamen jurídico, el máximo tribunal de Suecia admite que la aldea sami tiene el derecho exclusivo de arrendar la caza y la pesca en el área donde viven, sin el consentimiento del estado.

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